Los cuentos no son solo para niños

Un corazón demasiado grande, de Eider Rodríguez

Penguin Random House

286 páginas


No soy una gran fan de los relatos breves. Sí, reconozco la maestría que requiere un buen cuento, la capacidad de sintetización, el mérito que tiene decirlo todo sin decir demasiado, pero casi siempre he optado por recurrir a las novelas, buscando saborear algo más despacio cada personaje, cada anécdota e intentando entrar en ellos poco a poco.


Sin embargo, hace poco cayó en mis manos esta recopilación de cuentos de la vasca Eider Rodríguez que ha conseguido que entre en cada uno de ellos desde el primer minuto. Los cuentos, en general, son como trucos de magia en los que es habitual que el autor aproveche la última parte para sorprender, para hacer un plot twist, un giro vaya, noquenado al lector y dejándolo indefenso. En Un corazón demasiado grade he tenido, en cambio, la sensación de que no hay grandes artimañas y es, precisamente, la sencillez y la cotidianidad lo que los hace especiales.


De alguna manera, Eider nos mete de lleno en la existencia de los personajes a los que acompañamos en una vivencia concreta, en un episodio de sus vidas. No lo sabemos todo de ellos, no conocemos toda su historia, pero no es necesario: a través de una pincelada somos capaces de descubrir algunas de sus carencias, sus anhelos y sus soledades.


Agradezco que no haya grandilocuencia, ni grandes pretensiones, ni finales lapidarios. Me gusta llegar a la vida de estas personas en momentos que parecen casuales e incluso absurdos: el día en que se les rompe una muela, que invitan a su hija a un cumpleaños, que les llama la vecina para que vayan a echar un vistazo a la casa. Todo el libro está impregnado de esta sencillez, de estos personajes antihéroes que no son ni muy buenos ni muy malos sino que, como todos, hacen lo que pueden por superar sus miedos y enfrentarse a ellos.


En Un corazón demasiado grande se recopilan veinte relatos de la autora y, por supuesto, algunos me han gustado más que otros. Con algunos he conseguido sacar algo de luz y quizás con otros me he quedado con la sensación de haberme perdido algún detalle o de haberme quedado a medias. Me gustaron muy especialmente: El cumpleaños, Preferiría no tener que mentir, Gatos o Y poco después ahora. En ellos no hay grandes historias ni épica pero desprenden humanidad y verdad y eso es todo lo que busco en un (buen) libro.